El Zamora CF ha iniciado un nuevo episodio en su historia, tanto a nivel deportivo como institucional. En este último aspecto ya solo quedan flecos burocráticos para que la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva sea cien por cien efectiva como es la inscripción en el CSD. Los socios dejan de tener voz y voto para dar todo el poder al Grupo Vivir, en concreto a Víctor de Aldama, presidente rojiblanco, aunque cierto es que el empresario lleva ejerciendo como tal desde hace un par de años, cuando desembarcaron en un club al borde precipicio. Además, la plantilla 19-20 consiguió poner el broche de oro a una temporada marcada por la pandemia sanitaria y que obligó a la suspensión de la competición desde marzo a julio cuando en un play-off exprés el equipo lograba el merecido salto de categoría tras “pasearse” en Tercera División.

A partir de este momento el engranaje del club comenzó a funcionar y, tal y como se había dicho anteriormente, se renovó al grueso de la plantilla para después incorporar futbolistas que completaran un proyecto ilusionante y que por encima de todo promete trabajo. En este nuevo grupo siguen cuatro zamoranos, Dani Hernández, Sergio García, Carlos Ramos y el benaventano Zotes, mientras que Raúl Álvarez, titular en aquel play-off, decidió tomar un nuevo camino y disfrutar del fútbol de otra manera. Los cuatro futbolistas de la provincia tienen claro que no será una temporada fácil ni parecida a lo que vivieron en Tercera, pero si algo tienen claro es la seña de identidad de un equipo que se va a desgastar y dejarse la piel en el campo “sea cual sea el rival”. Fue Dani Hernández, capitán de los rojiblancos el encargado de hablar en nombre de la plantilla y explicar cómo se encuentran a horas de que el balón vuelva a rodar en la categoría de bronce para el Zamora CF. El delantero admitía las ganas y la ilusión de “haber dejado la Tercera y poder ver al Zamora en Segunda B, que es lo que todos queríamos”. Personalmente, además, también cumple el reto con el que regresó al Zamora, al igual que el caso de Sergio y Carlos.

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Mucho ha sido también lo que se ha hablado del subgrupo en el que estará el Zamora CF con salmantinos y gallegos. A este respecto el capitán admite que será difícil, pero tiene claro que “vamos a dar mucha guerra”. “Vamos a ser un equipo difícil de ganar, competitivo, incómodo y vamos a dejarnos todo en cada partido porque es nuestra seña de identidad, el no dejarnos nada y salir del campo reventados. A los equipos les va a costar la vida ganarnos”, indicó al tiempo que subrayaba que es un grupo “complicado pero bonito porque hay campazos y equipazos”. En el vestuario zamorano, desde la llegada de David Movilla, no se habla de objetivos sino de reto, pero el zamorano cree que si hay que hablar de objetivos tiene que ser “disfrutar”. “Si disfrutamos vamos a estar lo más arriba posible. Tenemos que ir disfrutando del día a día y de cada partido, que serán bonitos y esperemos que con gente”.

De hecho, esta temporada, al igual que la anterior, estará muy marcada por el COVID-19 algo que “sucede en todos los trabajos”. El grupo afronta esta situación sabiendo que tienen que cuidarse al máximo, aunque Hernández es consciente de que habrá positivos en equipos, pero “esperemos que en el nuestro no”.

También tuvo palabras Dani para una plantilla 20-21 que considera “completa y polivalente”. “Los fichajes pueden jugar en varias posiciones. El bloque está hecho del año pasado, pero nadie va a tener el puesto asegurado y eso es importante para competir en cada entrenamiento”.